Salud mental y hábitos saludables: el valor del autocuidado diario
Famisanar te invita a descubrir cómo los hábitos saludables protegen tu estabilidad emocional en cada etapa de la vida. Aprende a identificar señales de alerta y dónde buscar apoyo profesional.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 1.200 millones de personas en el mundo sufren de algún trastorno o afección mental, lo que equivale a 1 de cada 7 personas, es decir, el 14 % de la población mundial, por lo cual es muy probable que en tu entorno cercano exista alguien con una condición de salud mental sin que lo notes.
Pero, ¿qué es la salud mental? Según la OMS es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad.
Y es que la salud mental descuidada no se manifiesta necesariamente como se muestra en las películas con rostros tristes caminando a paso lento por la ciudad, pues con frecuencia se oculta detrás de la rapidez de la rutina; en una sonrisa amplia e incluso en el éxito profesional.
Por esta razón resulta fundamental identificar a tiempo las señales de alarma que comienzan de forma sutil, tal como le sucedió a Pablo, un joven de 25 años con una carrera en contaduría, quien por el estrés laboral dejó de realizar actividad física para regular sus emociones; descuidó su alimentación por entregar informes a sus jefes y progresivamente entró en un cuadro de depresión al modificar su rutina habitual mientras continuaba dando resultados en su oficina.
¿Qué son los hábitos saludables y por qué es importante los hábitos saludables para la salud mental?
La OMS define la salud mental como un estado de bienestar emocional, psicológico y social que permite a las personas desarrollar sus capacidades, afrontar las tensiones cotidianas, trabajar de forma productiva y contribuir a su comunidad.
En este sentido, los hábitos saludables son aquellas prácticas constantes como: la actividad física regular, el descanso reparador, la alimentación equilibrada y la organización del tiempo, que protegen el organismo y fortalecen la estabilidad emocional.
Por lo tanto, el cuidado de la salud mental debe mantenerse a lo largo de todo el ciclo vital. En la infancia favorece el desarrollo emocional, el aprendizaje y la construcción de vínculos seguros; en la adolescencia fortalece la identidad y la autoestima; en las personas adultas contribuye al equilibrio entre la vida familiar y laboral; y en las personas mayores promueve la autonomía y la participación social.
Hábitos de autocuidado para tu día a día
● Actividad física regular: movimiento adecuado según la edad y condición.
● Sueño reparador: establecer rutinas de descanso constantes.
● Alimentación equilibrada y la adecuada hidratación: nutrición consciente.
● Organización del tiempo: equilibrio entre trabajo, descanso y ocio.
● Redes de apoyo: mantener vínculos familiares y comunitarios protectores.
Los beneficios de los hábitos saludables en la salud mental
Mantener rutinas estructuradas genera múltiples beneficios psicológicos al reducir el estrés, prevenir dificultades emocionales y estimular el desarrollo personal. Estas acciones constantes permiten gestionar las emociones con consciencia, resolver conflictos cotidianamente con madurez y proyectar un sentido de vida que fortalece las relaciones interpersonales basadas en el respeto y el apoyo mutuo.
¿Qué factores influyen en una salud mental óptima?
El bienestar emocional no depende exclusivamente de las decisiones individuales, ya que se encuentra condicionado por las circunstancias sociales y estructurales del entorno.
Por ejemplo, la exposición a situaciones adversas como: pobreza, violencia, exclusión social, discriminación y deterioro ambiental, incrementa el riesgo de desarrollar afecciones emocionales en personas de todas las edades, lo que demuestra la importancia de construir comunidades seguras e inclusivas.
¿Necesitas apoyo para cuidar tu salud mental?
Según la OMS, entre el 50 % y el 70 % de las personas que requieren ayuda no reciben tratamiento profesional, mientras que en América Latina y el Caribe cerca de 3 de cada 4 personas con un trastorno mental carecen de atención médica o psicológica.
En Colombia, aproximadamente 2,5 millones de personas, correspondientes al 4,7 % de la población, padecen depresión, y la Defensoría del Pueblo revela que solo 2 de cada 10 personas de esta población reciben un tratamiento adecuado.
Por eso, si tú o algún familiar o conocido de tu comunidad padece alguna afección mental, buscar ayuda constituye una decisión valiente de autocuidado que salva vidas.
Líneas de atención y orientación
● Cita de psicología: solicita tu valoración directamente en tu IPS primaria.
● Línea 106: espacio de escucha y orientación con un profesional en salud mental.
● Línea 123: atención inmediata para emergencias de salud o crisis emocionales.
La salud mental es un tema que nos involucra a todas las personas.