Leptospirosis: Una enfermedad zoonótica que debes conocer
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana de origen zoonótico que puede afectar tanto a humanos como a animales. Se transmite principalmente a través del contacto con agua, suelo o alimentos contaminados con la orina de animales infectados. Aunque en muchos casos sus síntomas pueden parecer leves, en algunas personas puede evolucionar de manera grave y comprometer órganos como el hígado y el corazón. En este blog, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad, desde sus síntomas y formas de transmisión hasta su tratamiento y las mejores estrategias de prevención. ¡Protégete y mantente informado!

¿Qué es la leptospirosis?
La leptospirosis es una enfermedad de origen bacteriano que afecta tanto a los humanos como a los animales. Se considera una zoonosis re-emergente de distribución mundial y puede presentarse de manera aislada o en brotes epidémicos estacionales. Su incidencia es mayor en regiones tropicales y subtropicales, siendo un problema de salud pública debido a su impacto en la población y en animales de ganadería y compañía.
¿Cómo se transmite la leptospirosis?
Los humanos son huéspedes accidentales de esta enfermedad y pueden contraerla de diferentes maneras:
-- Contacto con agua o suelo contaminado con orina de animales infectados.
-- Exposición de membranas mucosas, conjuntiva o piel a fluidos contaminados.
-- Ingestión de agua contaminada.
-- Manipulación de sangre o tejidos de animales infectados.
Es importante destacar que la transmisión de humano a humano no ha sido documentada.
Etapas de la enfermedad
La leptospirosis puede dividirse en tres etapas principales:
- Etapa febril: Se caracteriza por fiebre, sudoración, decaimiento y fatiga. Estos síntomas son transitorios y pueden confundirse con otras enfermedades.
- Etapa crítica: Puede incluir frialdad en la piel, pulso alterado, taquicardia, hipotensión, hemorragias digestivas y daño hepático.
- Etapa de recuperación: Durante este periodo, el paciente necesita atención médica para eliminar los excesos de líquidos acumulados y normalizar sus funciones vitales.
Síntomas de la leptospirosis
Si una persona ha tenido contacto con aguas estancadas o alimentos posiblemente contaminados y presenta los siguientes síntomas, debe acudir a un servicio de salud inmediatamente:
- Fiebre superior a 38 grados
- Dolor de cabeza y muscular (especialmente en pantorrillas y región lumbar)
- Ojos enrojecidos
- Tos no productiva
- Escalofríos
- Dolor articular y abdominal
- Vómitos y diarrea
- Ictericia (coloración amarillenta en piel y mucosas)
- Sarpullido
- Decaimiento
En casos graves, la enfermedad puede afectar órganos como el hígado y el corazón, además de causar hemorragias internas.
Tratamiento de la leptospirosis
Para diagnosticar la leptospirosis, es necesario realizar dos pruebas de laboratorio:
- Primera muestra: El mismo día de la consulta.
- Segunda muestra: A los 10 días.
- Si consultas en tu IPS primaria, asegúrate de que te informen la fecha de la segunda muestra.
- Si consultas en una IPS diferente, solicita una copia del resultado o verifica que lo envíen a la EPS al correo sivigila@famisanar.com.co para que sea remitido a tu IPS primaria y te programen la segunda prueba.
Recuerda: La toma de ambas muestras es fundamental para confirmar la enfermedad.
El tratamiento de la leptospirosis varía según la gravedad del caso y la edad del paciente. Generalmente incluye:
- Analgésicos para aliviar el dolor y la fiebre.
- Terapia antibiótica, como penicilina sódica en casos severos y amoxicilina o doxiciclina en casos leves.
- Cefalosporinas en casos específicos.
- En niños, se usan dosis ajustadas de penicilina G, amoxicilina o tetraciclina (mayores de 9 años).
¿Cómo prevenir la leptospirosis?
Existen varias medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de contraer leptospirosis:
- Evitar nadar, jugar o caminar en agua o suelo que pueda estar contaminado con orina animal, especialmente después de lluvias o inundaciones.
- Cubrir cortes y heridas con curitas impermeables antes de entrar en contacto con agua o tierra potencialmente contaminada.
- Usar calzado protector al caminar sobre barro o suelo húmedo.
- Usar guantes al trabajar en el jardín o manipular tierra.
- Controlar la población de roedores con la adecuada eliminación de basura y fuentes de alimento cercanas a la vivienda.
- No alimentar a los perros con despojos crudos.
- Lavar las manos con agua y jabón con frecuencia.
- Hervir el agua para beber y cocinar.
Impacto de la leptospirosis en Colombia
En Colombia, la leptospirosis es un problema de salud pública, especialmente en zonas rurales, tropicales y cálidas. Según el Ministerio de Salud, las lluvias intensas y las inundaciones, como las causadas por el Fenómeno de la Niña, han incrementado la incidencia de esta enfermedad en distintas regiones. Sin embargo, también se han identificado casos en entornos urbanos, lo que demuestra que nadie está exento de riesgo.
¡No ignores los signos de alarma!
Si tú o alguien de tu familia presenta síntomas compatibles con la leptospirosis, acude de inmediato a tu institución de salud más cercana. La detección temprana y el tratamiento oportuno pueden hacer la diferencia en la recuperación del paciente y evitar complicaciones graves.
Recuerda: La prevención es clave para evitar la propagación de esta enfermedad. Sigue las recomendaciones de higiene y seguridad para proteger tu salud y la de tu familia.