Día Mundial del Asma: ¿Qué es y cómo controlarla?
En Famisanar sabemos que hay enfermedades como el asma que no se pueden prevenir, pero sí controlar, por esto trabajamos día a día por tu bienestar.
En el marco del Día Mundial del Asma, en Famisanar trabajamos por tu bienestar, brindándote información clave sobre enfermedades respiratorias como el asma, que, aunque no se puede prevenir, sí puede controlarse para llevar una vida saludable.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia (sin dejar atrás los demás cursos de vida) y afecta a millones de personas en el mundo. Reconocer sus síntomas y actuar a tiempo puede marcar la diferencia.
¿Qué es el asma?
El asma es una enfermedad crónica que produce inflamación en las vías respiratorias, dificultando el paso del aire hacia los pulmones. Sus síntomas pueden variar en intensidad y frecuencia según cada persona.
Tipos de Asma
- Asma alérgica: Se presenta por exposición a alérgenos como polen, ácaros, pelo de animales o moho. Puede intensificarse en ciertas épocas del año.
- Asma no alérgica: No está relacionada con alergias. Puede desencadenarse por infecciones respiratorias, cambios bruscos de temperatura o exposición a irritantes.
- Asma inducida por el ejercicio: Aparece durante o después de la actividad física.
- Asma ocupacional: Se relaciona con sustancias presentes en el entorno laboral como polvo, químicos o materiales industriales.
Signos y síntomas de alerta
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Colombia, es importante estar atentos a:
Tos frecuente sin causa aparente
Silbidos en el pecho (sibilancias)
Dificultad para respirar o sensación de ahogo
Opresión en el pecho, especialmente en la noche o madrugada
Identificar estos síntomas a tiempo permite un diagnóstico oportuno y un mejor control de la enfermedad.
¿Cómo reducir los factores desencadenantes?
Aunque el asma no se puede prevenir, sí es posible evitar los factores que desencadenan las crisis:
Mantener los espacios limpios y libres de polvo
Evitar el contacto con humo, moho y pelo de animales
Protegerse de cambios bruscos de temperatura
Ventilar adecuadamente los espacios
El control diario es clave para prevenir episodios agudos.
Tratamiento y control
El manejo del asma se basa en:
Identificar y evitar desencadenantes
Seguir el tratamiento médico indicado
Monitorear los síntomas de forma constante
En caso de una crisis, se recomienda el uso de inhaladores de alivio rápido. Si los síntomas no mejoran, es fundamental acudir de inmediato a los servicios de salud.
El asma no debe limitar tu vida. Con un diagnóstico adecuado, seguimiento médico y hábitos de cuidado, es posible mantenerla bajo control y prevenir complicaciones.
¡Adiós asma, bienvenida salud!